Tu lista de clientes crece a medida que cambia el territorio. Se incorporan profesionales, algunas consultas se trasladan y ciertas relaciones quedan en pausa. Sus datos siguen siendo importantes, aunque ya no formen parte de tus planes habituales de visitas.
En ISF Agenda puedes archivar un cliente cuando dejas de visitarlo con regularidad. Su ficha permanece disponible en el archivo y la lista activa refleja a las personas con las que trabajas en este momento.
Cuando un cliente sale de tu territorio
Imagina a la Dra. Marta L., una neuróloga a la que has visitado varias veces. En su ficha guardas una dirección, notas de las citas y materiales que habéis comentado. Ahora trabaja fuera de tu territorio y, por el momento, no prevés nuevos encuentros.
Mantenerla en la lista activa añade otro nombre que revisar al preparar el día. Una etiqueta puede describir una situación o un próximo paso; el archivo da un lugar propio a los clientes a los que ya no estás visitando.
Conserva la ficha y el historial
Al archivar a Marta, su ficha pasa a la lista de clientes archivados. Puedes seguir consultando sus datos y su historial de citas, incluidas las visitas que registraste a lo largo del tiempo.
En la lista principal puedes centrarte en clientes como Elena y Riccardo, cuyas próximas visitas estás preparando. La información de Marta permanece disponible cuando necesites revisarla.
Recupera la ficha si retomáis el contacto
Unos meses después, Marta vuelve a trabajar en tu territorio. Puedes devolver su ficha a la lista de clientes activos y continuar con la información que conservaste. Antes de concertar una nueva cita, revisa las notas de la última visita y actualiza los datos que hayan cambiado.
La lista acompaña así la evolución de tu trabajo: facilita encontrar las relaciones actuales y guarda las anteriores para el futuro. Cuando se incorporen nuevos profesionales, también puedes importar los contactos que ya tienes en Excel y empezar a construir su historial en la aplicación.