Sales de una visita con varias cosas en mente: un tema pendiente, los productos que habéis comentado y un material relacionado con el encuentro. En ese momento todo está claro. Unas semanas y muchas citas después, los detalles pueden resultar más difíciles de recordar.
ISF Agenda te ofrece un lugar para guardarlos. Cada cita reúne la información que quieres conservar sobre esa conversación con el cliente.
La cita sitúa el encuentro
En el artículo sobre planificación de visitas conocimos a la Dra. Elena R., que trabaja en dos sedes. Imagina ahora una visita a su consulta de Bolonia. La cita indica con quién te reúnes, cuándo y dónde: datos que te ayudan a prepararte y a reconocer ese encuentro más adelante en el historial.
La misma agenda puede recoger otros tipos de contacto, como una llamada o un correo electrónico. Tenerlos junto a las visitas te permite repasar la relación profesional de forma más completa.
Anota lo que quieres retomar
Durante el encuentro, Elena pide la ficha informativa de Carvonia, uno de los productos que habéis comentado. Una nota breve sobre lo que debes llevar la próxima vez puede ser suficiente.
En ISF Agenda puedes escribir notas generales de la cita y añadir una nota específica a cada producto o artículo promocional asociado. Así, cada detalle queda junto al elemento al que se refiere. Cuando lo consultes, podrás entender por qué lo anotaste.
Tú eliges qué información guardar. La aplicación conserva tus notas para que puedas recuperar lo que te resulte útil al preparar el siguiente contacto.
Vincula los productos y materiales a la visita
En un mismo encuentro puedes hablar de dos productos y dejar un artículo promocional. ISF Agenda permite asociar esos elementos a la cita, junto con la fecha y el cliente.
Esta conexión resulta especialmente útil con el paso del tiempo. Un producto puede aparecer en varias citas, cada una con una nota distinta. Saber a qué visita corresponde una anotación ayuda a distinguir una petición reciente de una conversación anterior. Lo mismo ocurre con los artículos promocionales: cada registro conserva el vínculo con su cita.
El catálogo de productos y el historial del cliente te ayudan después a encontrar la información y los materiales necesarios para la siguiente visita.
Prepara el próximo contacto a partir del historial
Unas semanas más tarde, vas a ver a Elena en el centro médico de Casalecchio. Ha cambiado el lugar, y su ficha sigue reuniendo el historial de los encuentros anteriores. Puedes consultar las citas, notas, productos y artículos promocionales asociados.
Empieza por la última anotación, una pregunta pendiente o un producto que quieras volver a comentar. Estos detalles te ayudan a dar continuidad a la conversación, aunque cambien la sede, el día o el tipo de contacto.
También puedes establecer un objetivo de frecuencia para cada cliente y comprobar quién tiene menos citas de las previstas para el periodo actual.
Cuando el próximo encuentro esté concertado, un aviso antes de la cita puede recordarte que revises esa información mientras preparas la visita.
